El doctor
Ramón Cacabelos, director del Centro Médico EuroEspes, comenzó
en Murcia una serie de conferencias en distintas ciudades
españolas con el objetivo de difundir el Plan Español de Prevención
de Riesgos Cerebrales (PEPRIC), una iniciativa de la Sociedad
Española de Medicina Genómica pionera
en Europa que tiene por finalidad educar y concienciar a la
sociedad sobre los beneficios de la Medicina Genómica y la
forma de implementar programas
de prevención que reduzcan la prevalencia de los principales
problemas de salud. La nueva asociación científica pretende
luchar contra viejos tabúes relacionados con la genética,
educar, controlar y regular para evitar abusos.

En
su disertación, el doctor Cacabelos explicó que desde
que
Mendel descubrió las leyes de la genética, esta ciencia,
de
carácter muy reciente, encuentra ciertas resistencias
en la clase médica tradicional. El "Proyecto
Genoma", en 1983, supuso todo
un hito al que siguió en febrero de 2001, el primer
borrador incompleto de la estructura del genoma, completo
a finales de
2004.
Del 83 al 2004 se desarrolló básicamente la cartografía
genómica, que permitió comprobar que el hombre tiene
entre 20
y 25.000 genes y que las alteraciones en la estructura
del
genoma dan lugar a disfunciones que provocan las enfermedades.

Cada
año se registran en torno a 100.000 nuevos casos de
ictus
o infartos cerebrales en España.
Estos accidentes cerebrovasculares, así como el cáncer,
el
Alzheimer y "hasta el 80% de las enfermedades de
los adultos
tienen una base genética", según ha afirmado el
Dr. Cacabelos.
Añadió el
científico gallego que el modelo actual de medicina se basa
en tres estadios:
- Estadio presintomático.
- Estadio Sintomático.
- Estadio Avanzado.
En el primero de ellos, la genómica
es altamente fiable a la hora de predecir un riesgo. "Se
debe tener en cuenta que por cada año que se retrasa la
aparición de una enfermedad se reduce en un 33% su prevalencia.
La medicina personalizada permite establecer un diagnóstico
preciso y hacer
prevención.
Un incremento en el nivel de eficacia reduce efectos secundarios
y costes", señaló.Cacabelos explicó los factores que
inciden en las enfermedades del sistema nervioso:
- Lesiones
múltiples en el genoma.
- Factores ambientales: biológicos, sociales y psicológicos.

En
relación con ambos, apuntó, "la nutrición es un
elemento terapéutico de apoyo a la medicación, pues
se calcula que un
hombre de ochenta años ha consumido a lo largo de su
vida cien toneladas de alimentos de diverso tipo.
El equilibrio o desequilibrio en lo que se ingiere determina
en
buena medida la salud o la enfermedad".
Destacó también
que "en función del genoma de cada persona se puede determinar
qué alimentos le sientan bien y cuáles no", y subrayó
el importante papel que juega el entorno familiar del enfermo,
pues es en muchos casos el encargado de que éste se ajuste
a las pautas que le da el médico.
Asimismo, advirtió que "las enfermedades degenerativas
del cerebro se producen por acúmulo o depósito de proteínas
tóxicas asociadas a un gen defectuoso que acaban matando
a las neuronas".En ese sentido, calificó al envejecimiento como un "problema
dramático", y añadió que "entre las enfermedades
asociadas al mismo, el Alzheimer, una
atrofia prematura del cerebro provocada por la muerte de
las neuronas, es la más relevante en la actualidad".En función de la respuesta terapéutica a la medicación
se pueden distinguir entre los afectados a metabolizadores
pobres, aquellas personas que
ofrecen una peor respuesta terapéutica, y metabolizadores
rápidos, que ofrecen una mejor respuesta. En la identificación
de estos perfiles genéticos
se basan la farmacogenética y la farmacogenómica.
"Si la respuesta terapéutica no es eficaz se pueden
destapar efectos secundarios. Por ello la Genómica tiene
la misión de anticiparse, predecir mediante marcadores de
alta precisión y actuar", concluyó Cacabelos.
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